estrés en Alcorcón

¿Puede el estrés acabar afectando a mi sonrisa?

La respuesta es sí. El estrés es, por ejemplo, el mejor amigo de la sequedad oral. Al afectar al sistema nervioso central, las glándulas salivares no consiguen producir saliva correctamente. Si por lo general tienes la boca seca, acude a un profesional para buscar soluciones a tu medida, puesto que no suele ser una buena señal.

La hormona del estrés puede generar inflamación, lo que propicia un mayor riesgo de la enfermedad periodontal. Asimismo, el estrés afecta a la eficiencia a la hora de cepillarse los dientes y usar hilo dental, llevándonos a no tener una adecuada higiene y acumular una mayor cantidad de residuos en las encías.

La articulación temporomandibular es la que une la mandíbula con el lateral de la cabeza y es fundamental, por ejemplo, en el habla, al tragar y en la masticación. Si el disco articular no se encuentra en la posición adecuada o si le estamos sometiendo a una presión permanente al apretar los músculos por estrés, es muy posible que no funcione con normalidad, produciendo dolor.

El estrés, al debilitar las defensas, nos hace vulnerables a sufrir infecciones de parásitos y hongos. Es necesario que, si notas síntomas, acudas a un profesional y no busques solución por tu cuenta, ya que puedes empeorarlo.

El bruxismo, además de por otros motivos, se origina por problemas emocionales y situaciones de agobio. Puede provocar un desgaste importante en los dientes, debilitándolos hasta el punto de llegar a romperlos.

Ahora que ya conoces todos los problemas que el estrés puede ocasionar, toma conciencia de ello y trata de relajarte, porque tu salud general y bucodental en particular, está en juego. Recuerda, además, revisar tu boca periódicamente para tratar posibles problemas orales en nuestra clínica dental en Alcorcón, Móstoles o Fuenlabrada. ¡Visítanos y te ayudaremos!

 

saliva en Alcorcón

Beneficios de mantener un nivel óptimo de saliva en la cavidad oral

La saliva es una secreción que generamos de forma natural y habitual, que contiene un 99% de agua. El 1% restante está formado por componentes orgánicos e inorgánicos que colaboran para mantener nuestra salud oral en condiciones óptimas.

Su principal función es proteger la boca de diferentes patologías, preservando el estado de nuestras encías y piezas dentales. Algunas de estas enfermedades pueden ser la diabetes, el cáncer bucal o la periodontitis. Además, también colabora en la masticación y digestión de los alimentos que consumimos cada día.

La saliva regula el pH de la boca, controlando los niveles de ácidos producidos por la placa dental y ayudando a prevenir la aparición de caries en nuestra dentición. Otro de sus beneficios es que arrastra las bacterias y elimina los microorganismos que se acumulan en la cavidad oral.

Los expertos en la materia afirman que las glándulas salivales de una persona pueden llegar a producir entre 1 y 2 litros al día, alcanzando alrededor de los 34.000 litros a lo largo de toda la vida.

Para un correcto mantenimiento de los dientes y las encías, es muy importante mantener el flujo de saliva. Una secreción deficiente puede provocar sequedad bucal; el consumo de ciertos medicamentos, hábitos nocivos como el tabaco o la deshidratación pueden favorecer su aparición.

Si sientes alguna anomalía en la secreción salival y te preocupa tu salud bucodental, no ignores estos síntomas y acude a nuestros centros dentales en Alcorcón, Móstoles y Fuenlabrada. ¡Te esperamos!

Hormonas y salud oral

En lo que se refiere a la producción de hormonas, el cuerpo de la mujer pasa por diferentes períodos a lo largo de su vida. Los cambios que se producen en los niveles de estrógenos y progesterona actúan sobre las encías y modifican, por ejemplo, la composición de la flora bucal.

Comenzando por la etapa de la pubertad, podría llegar a producirse una inflamación de las encías, pudiendo generar una gingivitis marcada por el enrojecimiento y el sangrado de las encías.

Sin embargo, en la época fértil de la mujer, numerosos estudios señalan que el nivel hormonal tiene un papel protector en la encía, aunque no debemos olvidarnos de mantener una correcta rutina de higiene bucodental y de las visitas periódicas al odontólogo.

Durante el embarazo, los cambios en los niveles de estrógenos y progesterona provocan de nuevo que se inflamen las encías, pudiendo originar crecimientos de esta, una afección llamada épulis.

La gingivitis aparece en un 60% o 70% de las embarazadas, pero en la mayoría de los casos parece que esta patología oral comienza antes del embarazo debido a una higiene oral deficiente, por lo que es fundamental extremar la limpieza bucal y cuidar de nuestros dientes y encías de una manera óptima.

Finalmente, al entrar en la menopausia, se reduce el papel protector de los estrógenos sobre las encías, por lo que, de nuevo, debe extremarse el cuidado de la cavidad oral. En este período, también es característica la sequedad oral, que favorece la acumulación de placa bacteriana.

Sea como sea, es esencial el control de un profesional para mantener una buena salud bucodental. En Más Q Sonrisas te recomendamos acudir cada seis meses a nuestra clínica para que te ayudemos a tener una sonrisa sana y bonita.

 

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